Mis argumentos en contra eran:
1) No me gustan las pelis de zombis. Me parece el tema más aburrido del mundo.
2) Si ya son aburridas las pelis de zombis, no digamos ya una serie. Lo mismo, pero más largo y más pesado.
3) No me da la gana de ver The Walking Dead, coño ya.
Al final, vi el capítulo de The Walking Dead. Para poder decirles que no me gustaba y que se callasen ya.
Resultado: Me vi las dos temporadas en cuatro días. CUATRO.
Me en-can-ta.
Eso no es una serie de zombis. Es una serie sobre la reacción de la gente ante un apocalipsis inminente, que haya zombis es solamente un argumento secundario. Pero los momentos en los que hay zombis son la leche también. Yo no soy muy sanguinaria, pero The Walking Dead te da la sangre justa para que no te de asco y quieras más.
Creo que es una de mis series favoritas. ¿Una pega? La segunda temporada, que es tan lenta que a veces parece un culebrón de Panamericana. Pero su final te deja con hambre, y el primero de la tercera es... Orgásmico. Si todos los capítulos de la serie fueran así, no querría trabajar, ni relacionarme. Solo verlos.
Anda que no, ¿eh?
Bueno, a lo que iba. Decidí homenajear a The Walking Dead, ya que si alguna serie lo merece, es ella.
Nos vamos a disfrazar de zombis estilo The Walking Dead para Halloween. Y, claro esta, yo soy la encargada de maquillarnos a los 5 que vamos a ir. No estoy obligada, pero como a mi se me ocurren estas cosas, al final soy yo la que acaba por llevarlas a la práctica.
Ahí van fotos de mi primer ensayo, convirtiendo en asquerosos zombis a mi novio y a mi mejor amiga.

Mi amiga
Imagen final.
NOTA: No es mío el poster de CR7, y esa no es mi casa.
¿Molan o no? Los tengo que perfeccionar mucho, y se aceptan sugerencias. Ya iré subiendo más pruebas en cuanto las tenga.
Que la fuerza os acompañe.